Hace tiempo que no recurro a mi blog personal, no por falta de ganas, mi profesión y mi familia ocupan gran parte de mi tiempo, pero cuando tengo un rato libre, aprovecho la ocasión para contar a quien quiera acceder a mi blog estas vivencias personales con formato de artículo periodístico.
Todos sabemos en qué se han convertido las Autonomías, son verdaderos reinos de Taifas donde lo único que importa es seguir apoltronado en el poder para hacer y deshacer sin tener que dar explicaciones y asegurarse el futuro profesional y el de la familia/amigos o cubriéndose las espaldas con una buena cantidad de pasta gansa.
Pero he aquí que cuando las cosas no van nada bien, como ocurre en la actualidad, hay que hacer verdaderos equilibrios económicos para que cuadren las cuentas.
Esos equilibrios no consisten en una reducción del gasto organizada y en condiciones sino en quitárselo a los demás o cobrárselo a los demás, porque el político de turno, sus consejeros, asesores y demás rémoras políticas no se apean de la burra, dicho en el lenguaje más coloquial y cercano posible, ellos siguen con sus Visas, sus coches oficiales, viajes, regalos, y demás milongas pero el ciudadano de a pie que pase por caja.
Voy a ser más explícito y voy a contarles una experiencia personal con relación al SCS (Servicio Cántabro de Salud). El otro día tuve que ir a la residencia por un problema con mi hijo de tipo asmático, unas crisis asmática se llama. Me salió un médico con acento extranjero, un sudamericano, y tras auscultar al niño me dijo que era conveniente hacerle una placa de tórax para, por tranquilidad para los padres, desechar una neumonía. Por supuesto que seguimos sus indicaciones aunque con la mosca detrás de la oreja puesto que la sintomatología de la neumonía suele venir precedida por la presencia febril y en este caso le indiqué al médico que no había tenido fiebre.
Después de tardar una hora en la sala de espera porque solo había un facultativo en rayos y tuvo que salir para una urgencia nos llaman al box y el mismo médico nos dice que la placa está bien y que no existe neumonía, a esto, el niño cada vez peor a medida que pasaba el tiempo.
Retoma la auscultación y decide darle salbutamol, lo típico para los asmáticos, le vuelve a auscultar y nos manda para casa aconsejándonos zumos de pera.
A la hora tuvimos que volver con el niño en plena crisis y casi amoratado, y compréndame ustedes, cuando vi aparecer por el box al mismo energúmeno le dije que viniese otro médico y a ser posible español.
Inmediatamente apareció una pediatra española que al auscultarle y verle como estaba le aplico el protocolo de rigor, mascarillas y los corticoides, pasado un tiempo el niño mejoro considerablemente y a casa con un tratamiento.
A parte de presentar la queja de rigor, por la pediatra del niño nos enteramos que están metiendo a estos imbéciles que no tienen ni puta idea y están homologando los títulos de medicina de estos países, donde hay más chamanes que médicos, para meterlos en servicios críticos como el de urgencias y pagarles menos que a un nacional, además de estar presionándolos para que den agua en vez de fármacos a los pacientes porque no les llega el presupuesto.
¿Qué les parece, a que es increíble?, a este paso a la S.S. le quedan cuatro días y a los que no podemos pagarnos seguros médicos privados en condiciones más nos vale no ponernos enfermos, porque los buenos facultativos están hasta el cardias de estos sinvergüenzas y de la presión que les ejercen y acabarán marchándose a la privada y solo se quedarán estos inútiles que no tienen ni puta idea y que piensan que Hipócrates es una bebida de cola.
Luego a todos estos robaperas de consejeros y políticos les encanta decir que tenemos la mejor Seguridad Social del mundo, vaya caraduras y jetas.
2 comentarios:
que razón tienes, con tanto gasto vamos a acabar como en Cuba: agua para todos.
Si es verdad, como son de hijos de puta.
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